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SUMÉRJASE EN EL INDÓMITO NORTE DE MENORCA

Pocas cosas resultan tan sencillas, y a la vez tan irresistibles, como rendirse ante los paisajes poéticos y el pausado latir de Menorca. Desde las playas de arena sedosa y los pinares fragantes del sur hasta la belleza abrupta y conmovedora de la costa septentrional, cada rincón de la isla deja una huella que perdura. A continuación, le invitamos a descubrir algunos de nuestros enclaves predilectos en el salvaje norte menorquín.

 

Playas y calas

 

  • Cala Pilar

 

Déjese cautivar por esta playa agreste y virgen, de arenas rojizas, aguas turquesas y acantilados imponentes. Es ideal para nadar o practicar esnórquel; se accede tras una caminata de 2,5 km (unos 30-45 minutos) por un sereno bosque de pinos, lo que garantiza una atmósfera de paz y recogimiento.

 

  • Cala Ets Alocs

 

Esta cala de guijarros está rodeada de colinas cubiertas de pinares y es todo un remanso de tranquilidad. Sus aguas cristalinas son perfectas para el baño, aunque la orilla rocosa la hace menos apta para tumbarse. De fácil acceso en coche, y a un corto paseo, es una parada ideal para refrescarse mientras recorre el Camí de Cavalls.

 

  • Cala Calderer

 

Para los espíritus más aventureros, esta cala escondida y de belleza intacta se revela tras una caminata de hora y media desde Cala Ets Alocs por el Camí de Cavalls. Con su arena dorada y aguas esmeralda, es un rincón de soledad y naturaleza pura. No hay servicios, así que conviene ir bien preparado.

Sitios culturales e históricos

 

  • Fornells

 

Ninguna travesía por el norte estaría completa sin una visita a Fornells. Este tradicional pueblo de pescadores se organiza en torno a un puerto natural y es célebre por su caldereta de langosta, un manjar que alcanza su máxima expresión en el reputado restaurante Sa Llagosta. Desde aquí se puede salir a navegar, hacer kayak, pesca o paddle surf.

 

  • Yacimiento romano de Sanisera

 

En el extremo norte de la isla, en Cap de Cavalleria, aguarda el legado romano de Sanisera. Entre sus vestigios destacan una basílica paleocristiana, antiguas vías y diversos objetos arqueológicos. Si planea su visita al atardecer, podrá culminarla en el cercano faro de Cavalleria, desde donde podrá contemplar una puesta de sol inolvidable.

 

Naturaleza y senderismo

 

  • Camí de Cavalls

 

Este ancestral sendero de 185 km rodea la isla en su totalidad y puede recorrerse a pie o a caballo, ya sea en tramos cortos o como una ruta completa. En el norte, se puede disfrutar del breve trayecto de Cavalleria a Cala Mica (menos de una hora) o embarcarse en la caminata más exigente desde Binimel·là hasta Cala Pilar (unas 3,5 horas). Ambas rutas ofrecen vistas imponentes del mar, acantilados escarpados y una naturaleza virgen.

  • Monte Toro

 

Corona la isla desde sus 358 metros de altitud el Monte Toro, el punto más elevado de Menorca. Desde su cima se abren vistas panorámicas que abarcan toda la isla. Allí se alza un convento franciscano del siglo xvii, una iglesia y una escultura de la Virgen del Toro, patrona de Menorca. Aunque ya no alberga comunidad monástica, sigue siendo lugar de culto y peregrinación, además de un punto de interés imprescindible para los visitantes.

Experiencias locales

 

  • Degustación de quesos en Hort de Sant Patrici o Subaida

 

Menorca presume de un queso Mahón suave y ligeramente ácido, elaborado con la leche de sus apacibles vacas menorquinas de pelaje rojizo. En fincas como Hort de Sant Patrici o Subaida es posible realizar visitas guiadas y catas, acompañadas frecuentemente de vino local o sobrasada.

 

Este es solo un atisbo del norte más auténtico de Menorca, donde el tiempo se diluye, la naturaleza murmura y cada paso reconecta con lo esencial. Venga a descubrirlo. Esperamos darle la bienvenida muy pronto.

 

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